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Cómo aumentar los FPS en PC: soluciones ordenadas de mayor a menor impacto

Diez pasos para ganar FPS en juegos de PC, de los que más rinden a los que menos: cable del monitor, drivers, energía, resolución, escalado y ajustes gráficos.

Por Redacción NEXOTECHPublicado 4 min de lecturaLeer en inglés
En este artículo

Las aplicaciones y servicios cambian a menudo. Los pasos de esta guía se revisaron en la fecha indicada; si algún menú no coincide, consulta las fuentes oficiales enlazadas al final. Información revisada el .

Cuando un juego va a pocos FPS (fotogramas por segundo), lo habitual es bajar todos los gráficos a «bajo» y esperar lo mejor. Funciona a veces, pero se pierde calidad de imagen innecesariamente y no resuelve los problemas de configuración, que son más comunes de lo que parece. Esta guía ordena las soluciones de mayor a menor impacto y de más fácil a más difícil: empieza por arriba y comprueba los FPS después de cada cambio.

Antes de empezar: mide

Activa un contador de FPS para saber si cada cambio ayuda. Muchos juegos tienen uno en sus opciones; también lo ofrecen la barra de juegos de Windows (Win + G), la app de NVIDIA y el software de AMD. Anota los FPS en una misma escena del juego antes y después de cada cambio.

1. Conecta el monitor a la tarjeta gráfica

En un PC de sobremesa con gráfica dedicada, el cable del monitor debe ir a los puertos de la tarjeta gráfica, normalmente en horizontal en la parte inferior de la parte trasera, no a los de la placa base. Si lo conectas a la placa, el juego puede funcionar con la gráfica integrada, o mucho peor. Es un error muy común y la «mejora» más grande que existe.

2. Comprueba la frecuencia del monitor

Si tienes un monitor de 144 Hz o más, verifica en Configuración > Sistema > Pantalla > Pantalla avanzada que Windows lo esté usando a esa frecuencia. A veces se queda en 60 Hz. No aumenta los FPS, pero sí la fluidez que percibes.

3. Actualiza los controladores de la gráfica

Los fabricantes publican controladores optimizados para juegos nuevos. Descárgalos desde la web oficial de NVIDIA, AMD o Intel o desde su aplicación. Lo explicamos con detalle en cómo actualizar controladores.

4. Portátiles: enchufado y en modo de rendimiento

  • Juega enchufado: con batería, la mayoría de portátiles limitan mucho la potencia.
  • Elige el modo de energía de máximo rendimiento en Windows y en la aplicación del fabricante, si la hay.
  • Si el portátil tiene gráfica integrada y dedicada, comprueba en Configuración > Pantalla > Gráficos que el juego use la dedicada (alto rendimiento).

5. Usa el escalado (DLSS, FSR, XeSS)

Las técnicas de escalado renderizan el juego a menor resolución y la reconstruyen a la de tu pantalla. Suelen dar un aumento grande de FPS con poca pérdida visual:

  • DLSS (tarjetas NVIDIA RTX).
  • FSR (AMD, funciona en la mayoría de tarjetas).
  • XeSS (Intel, también compatible con otras tarjetas).

Prueba el modo «Calidad» primero. Las diferencias entre ellos se explican en ajustes gráficos explicados.

6. Baja los ajustes que más cuestan

No todos los ajustes pesan igual. Por lo general, los que más FPS consumen son:

  • Trazado de rayos (ray tracing).
  • Calidad de sombras.
  • Oclusión ambiental y reflejos.
  • Distancia de visión y densidad de vegetación en mundos abiertos.
  • Resolución de renderizado superior al 100 %.

En cambio, la calidad de las texturas depende sobre todo de la memoria de la gráfica (VRAM): si tienes VRAM de sobra, apenas afecta a los FPS.

7. Cierra lo que sobra en segundo plano

Navegadores con muchas pestañas, programas de grabación, superposiciones (overlays) de varias aplicaciones y descargas activas consumen CPU, RAM y ancho de banda. El Modo de juego de Windows prioriza el juego, y suele estar activado por defecto.

8. Vigila las temperaturas

Si la CPU o la gráfica se calientan demasiado, reducen su velocidad para protegerse (thermal throttling) y los FPS caen tras unos minutos de juego. Limpia el polvo y revisa la ventilación. Te explicamos los valores normales en temperaturas de CPU y GPU.

9. Revisa la memoria RAM

  • Doble canal: dos módulos iguales rinden más que uno solo de la misma capacidad, sobre todo con gráficos integrados.
  • Perfil XMP/EXPO: muchas memorias funcionan por debajo de su velocidad nominal hasta que activas su perfil en la BIOS.

Más información en cuánta RAM necesitas.

10. Identifica el cuello de botella antes de comprar

Si después de todo lo anterior los FPS siguen siendo bajos, averigua qué componente limita: ¿la gráfica está al 99 % de uso o es la CPU la que no da más? Comprar la pieza equivocada es dinero perdido. Te enseñamos a comprobarlo en cuello de botella entre CPU y GPU.

Lo que no suele funcionar

  • Programas «optimizadores» y «limpiadores de RAM» que prometen más FPS: en el mejor caso no hacen nada, y algunos instalan software no deseado.
  • Desactivar servicios de Windows al azar siguiendo guías antiguas: puedes romper funciones del sistema.
  • Archivos de configuración «milagrosos» descargados de webs dudosas.

Conclusión

Antes de tocar los gráficos, comprueba lo básico: el cable en la gráfica, el monitor a su frecuencia real, los drivers al día y, en portátiles, el cargador conectado y la gráfica dedicada activa. Después, activa el escalado y baja solo los ajustes más costosos. Si tu equipo es modesto, sigue también nuestra guía para jugar en un PC o portátil modesto.

Fuentes y documentación

  1. Controladores GeForce — NVIDIA
  2. Controladores y soporte de AMD — AMD
  3. Usar el Modo de juego en PC — Soporte de Xbox
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  • fps
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